Zaragoza, Niebla, Cultura y Empresa
En este mundo tan artificial ya que hasta la inteligencia se cultiva en códigos, deberíamos dejar margen para la creación humana más auténtica, y lograr que la economía no consuma nuestra humanidad.
En este mundo tan artificial ya que hasta la inteligencia se cultiva en códigos, deberíamos dejar margen para la creación humana más auténtica, y lograr que la economía no consuma nuestra humanidad.