Fotos del Castillo de Valderrobres y su Iglesia

Fotos del Castillo de Valderrobres y su Iglesia

El Castillo de Valderrobres es una joya de la arquitectura antigua declarado patrimonio de Aragón.

Todo empezó con un torreón fortificado, como muchos otros castillos en Aragón. A medida que llegaba a su fin la Reconquista de España el carácter del castillo era cada vez menos militar. Por el año 1300 el Rey Fernando IV cede al Arzobispo de Zaragoza la pertenencia del castillo y las tierras de Valderrobres. Un siglo después otro Arzobispo, García Fernández de Heredia, convierte el antiguo torreón en un castillo más amplio y acogedor para sí mismo y los altos señores de la realeza, comerciantes adinerados que hacían ruta entre el mar y el Aragón interior. Entonces, también comenzó la construcción de la Iglesia Santa María con rasgos góticos. Pero murió sin terminar la obra, hasta que fue retomada por otro Arzobispo en 1411, Dalmau de Mur, quién continuó la construcción en el punto dónde se encontraba. Dalmau finalizó la Iglesia y reformó la segunda planta del castillo de Valderrobres.

Todas las fotos de este sitio ACMedia han sido tomadas por el fotógrafo Amaury Cabrera COPYRIGHT © 2020 | Comparte igual y menciona a la fuente.

Aunque su uso era como residencia y almacén rara vez se utilizaba por lo que el tiempo hizo de las suyas sumando al Castillo y a la Iglesia en el abandono. Las reformas eran escasas, pero alguien como Hernaldo de Aragón en el siglo XVI, u otros en 1656, hicieron algo por el castillo y la iglesia para devolverles a la vida.

Cuando los principales monumentos y edificios del país pasaron a manos del Estado el abandono fue total, hasta 1980 cuando se comenzó la restauración definitiva del Castillo y la Iglesia de Valderrobres, en su aspecto que vemos hoy.

Actualmente el Castillo se utiliza como lugar habitual de acontecimientos culturales, exposiciones, congresos, actuaciones de música y teatro.Ciertamente la Iglesia Gótica y el Castillo de Valderrobres son edificios hermosos, con una majestuosidad que invitan a la reflexión.

Espero que estas fotos ilustren un poco lo que puedes encontrar cuando visites Valderrobres.

Reportaje fotográfico de Valderrobres

Reportaje fotográfico de Valderrobres

Valderrobres está declarado como uno de los pueblos más bonitos de España. Lo conocí una vez que no recordaba. Pero ahora sí lo he visitado bien, aprovechando una semana de formación WordPress para jóvenes emprendedores.

No pretendo ser un falso historiador de este pueblo, en absoluto. Sin embargo he tenido la ocasión de visitar su Castillo y absorber un audiovisual sobre su historia, dónde también comentan un poco sobre su Iglesia Gótica Santa María.

Valderrobres está claramente divido por el río Matarraña, a un lado el casco histórico, y al otro la expansión moderna del pueblo de escaso interés cultural. Es decir, toda la belleza del pueblo está en la parte vieja, el Castillo y la Iglesia. Pero también tiene varias ermitas en los alrededores, además de unos campos para pasear increíbles.

En este primer post publico fotos del pueblo y sus alrededores. En las próximas semanas publicaré sendos posts con fotos del Castillo y de la Iglesia respectivamente.

Engranar en la calma de un pueblo te permite ver cómo viven su gente. Por eso fotografíe a un pastor y sus ovejas sin intervenir en los paseos diarios que hacen las ovejas.

No tener prisa, andar, mirar, fotografiar, matar el tiempo respirando aire puro de campo… Es como recomenzar.

Facebook: cuando a todo dices Me Gusta

Facebook: cuando a todo dices Me Gusta

Uso la principal red del mundo, como todos. Pero cada vez más, prescindo de las interacciones «Me gusta» a las que parece que estamos condenados al usar Facebook, como algunos. La idea de conectar gentes a distancia es genial, y en mi caso me ha permitido conocer la vida, casi vivirla diría, de mis amigos que hace más de 20 años no veía, ni sabía qué pasaba con ellos. Eso es lo que más valoro.

Pero, ¿qué pasa cuando a todo dices «Me gusta»?

Eso fue lo que hizo un señor llamado Matthew Honan, reportero de Wired, una de las principales revistas online de tecnología del mundo anglosajón.

Conozco la noticia porque alguien lo compartió en mi timeline de Twitter. Sigo la pista, y el artículo en español lo firma pijamassurf.com, interpretado del original en Wired.

Todos sabemos, o deberíamos, que Internet, y por tanto Facebook, está plagado de robots y algoritmos que intenta sacar conclusiones de nosotros, lo que hacemos, y lo que decimos. Es más, intentan predecir lo que haremos basados en nuestros gustos. Esta información es vital para las campañas políticas y de publicidad. Además, es la información que extrae Facebook para vender a las empresas, envuelta en una especie de eficiencia publicitaria, «ya que sé quiénes son tus clientes y lo que quieren, soy el mejor medio publicitario».

Y así es.

Honan, durante 2 días, 48 horas, dijo a todo lo que aparecía en su muro «Me gusta». En breve, todo su muro se convirtió en un folletín publicitario de Marcas y productos, lo que viene a decir que el sencillo click «Me gusta» es un voto directo a la Marca, y una forma de advertirle que te interesaría comprar sus productos, o sea, Facebook decide. Los algoritmos de Facebook potencian eso con el resto de los datos de navegación cada vez que inicias sección en el navegador, vayas por donde vayas, aunque estés fuera de Facebook. La sensación de vigilancia es total.

Sabemos que nos vigilan porque el resultado es visible: «toneladas de anuncios publicitarios según lo que hemos hecho en Internet». Pero, ¿y los gobiernos? Nos vigilan, claro, nuestros gustos y opiniones al decir «Me gusta», peros sus anuncios aparecen en períodos electorales, de momento.

La editorialización de la Red

¿Qué significa «editorializar»? Piensa en un periódico cualquiera. Toda la información que el periódico publica está editorializada por alguien decide qué publicar o no. Es lógico, si pensamos en las miles de noticias que existen por día, y en el espacio finito para publicar.

El problema viene cuando ese «alguien» decide que casi todo son noticias de derechas, de izquierdas, de deporte, amarillas, moda, etc. O, faltando a la realidad objetiva periodística decide que lo más relevante del día afecta a sus intereses y no lo publica, o lo enmascara, o lo simplifica. Esto se llama «censura» o «sesgo».

Con el experimento de Honas queda demostrado que Facebook editorializa tu muro según tus gustos de una forma automática, como un robot. Es decir, tú mismo «editorializas» lo que te interesa ver, conocer, aprender, o comprar. El problema que veo de que un robot haga este trabajo es que de alguna manera tu muro se vuelve endogámico, aburrido, sin aire fresco.

Por ejemplo, si a todo lo que aparezca del planeta Marte digo «Me gusta», en mi muro prevalecerá dicha información, haciendo, sin que quiera de verdad, alejarme del planeta Tierra. Ahora, traslada esta idea a cualquier signo político, Marca, o Producto. Lo que pienso es que decir «Me gusta», tal como está planteado el sistema, coarta la Libertad de conocimiento y aprendizaje, y hasta de opiniones de todo signo.

Como digo, lo que debería ser una interacción humana natural, con sus matices, libre, lo decide un robot. Por eso además, estoy en contra de muchos de decir a todas las páginas que te invitan «Me gusta». En primer lugar, porque no todo me gusta, y porque no tiene sentido acumular páginas que jamás volveré a entrar si no me interesa de verdad.

Encima, todo eso sirve como vemos, para que se enrarezca aún más tu muro y la sobresaturada página de Facebook, y para que otros (con los que no comulgas) se aprovechen de tu noble hacer.

Crecida del Ebro a su paso por Zaragoza

Crecida del Ebro a su paso por Zaragoza

Pasará el tiempo y se nos olvidará poco a poco el impresionante tamaño que ha alcanzado el río Ebro estos días. Por eso un par de fotos que reflejan la extraña sensación de mar que ha provocado la mayor riada -dicen- en 50 años.

Que tampoco se nos olvide que hubo quién aprovechó en Twitter el exceso de agua para recordar que la solución era -y debe ser- el trasvase del Río Ebro, arrancarlo de la tierra como un cordel y ponerlo en otro lado. ¡Falasias!

Recordar que el Ebro se elevó más de 6 metros a su paso por Zaragoza, unió casi ambos extremos del meandro de ranillas, inundó el centro deportivo Helio casi metro y medio, en la misma puerta.

El agua, por allá en la Z40, anegó los alrededores de tal forma que daba la sensación de atravesar el mar rumbo a alguna isla, pero en coche.

Las profesoras de los colegios contarán que -niños- gracias a estas crecidas existen los Galachos de Juslibol, los de la Cartuja Baja, y los de la Alfancra, ecosistemas naturales de agua permanente con una gran biodiversidad.

También que, en la antigüedad romana, el hoy Museo del Puerto Fluvial de Caesaraugusta, marca una cota inverosímil del Ebro cuando una vez, como hoy, atropelló a la ciudad de Zaragoza.

Aún así, pensar que el Ebro era navegable y que hoy en el estío apenas chapotean los siluros comiendo palomas tontas y confiadas. Y si me apuras, caminar de orilla a orilla por las calvas de maleza.

El Ebro es así. Maño. 😉